Turkish Cymbals Crash-Ride-Platos

El crash-ride es el plato más versátil del setup: un todoterreno que funciona tanto como crash explosivo como ride controlado. En Turkish Cymbals, cada crash-ride se fabrica 100% a mano en Estambul: fundido en bronce B20 de alta calidad (80% cobre, 20% estaño), martillado a mano y torneado. Así nace un plato que marca el tiempo con un ping definido y a la vez crashea de forma abierta y musical.

Un plato, dos funciones

El crash-ride es la elección ideal para setups compactos, configuraciones de viaje o bateristas que quieren la máxima versatilidad de un solo plato. Para sonidos cálidos y equilibrados con articulación armoniosa, la Serie Ad Astra es muy adecuada, mientras que la Serie Cappadocia convence con un tono terroso y seco y un decay rápido. Quien busque un sonido más brillante y potente para rock y progressive encontrará la energía adecuada en la Serie Rock Beat Raw, y la Serie Millennium ofrece un tono cálido y centelleante de color tradicional.

Tamaño y uso – lo que importa

Los crash-ride suelen moverse en el rango de 19″ a 20″: lo bastante grandes para un ping con cuerpo y un sustain amplio, pero lo bastante finos y flexibles para responder a un acento de crash. En el setup adecuado, un solo plato sustituye a dos: ideal para conciertos en directo con montaje compacto y para el estudio, donde la flexibilidad cuenta.

Como distribuidor oficial de Turkish Cymbals en Alemania, te asesoramos personalmente desde 2015, con auténtico conocimiento experto y envío directamente desde Berlín. Encuentra tu plato crash-ride perfecto en bronce B20 martillado a mano.

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